viernes, 22 de septiembre de 2017

No concibo.



No concibo la vida sin amor, mas, debo confesar que hay momentos en los que quisiera arrancarme el corazón para echárselo a los lobos, porque a mí el amor me ha dolido lo inenarrable y hasta el extremo.

No me admito a mi misma sin ser amor y sin darlo, estar sin corazón no es una opción que me haga feliz; feliz me hace fragmentar el corazón y regalarlo a pedazos entre quienes me rodean y quienes necesitados de amor estén.

Mi mundo.



Mi mundo es pequeño, cerrado está por invisibles cercas que mi mente creó para resguardarlo de piratas ruidosos que saquean y rasgan mi paz y devastan mi condura.

Mi planeta posee sus propias riquezas, tiene un pedacito de cielo salpicado de estrellas, que enmarcan mi luna; y blancas nubes que a mi sol adornan.

Mi tierra tiene una parcela pequeña sembrada de ilusiones, de flores y anhelos; tiene su riachuelo de aguas cristalinas que riegan mi siembra.

En mi espacio hay poca gente, apenas trece seres vivos: tres cercanos, diez lejanos, un amor imposible y trescientos cincuenta fantasmas que habitan en mi piso trece
.
Mi mundo es mi tesoro y mi guarida, escondo en él lo que para mí vale la pena: un par de libros, un millón besos y los papeles que guardan mis sentimientos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Agricultora.



Y un día, sin planearlo, me volví agricultora sin conocer el oficio. Mi cuerpo fue tierra fértil en la que se sembró y germinó la vida; mis brazos se volvieron invernadero, y de mi cálido pecho brotó el blanco néctar que fertilizó los retoños nacidos de mi parcela, y sentí crecer y extender sus raíces en mis entrañas hasta convertirse en árboles frondosos que hoy me han bendecido con sus frutos.

Es el tiempo...



Es el tiempo de soledades y recuerdos.
El momento de ver de frente la vida es hoy.
Llegó la hora del análisis y el examen de conciencia.
Es el período de arrepentimiento y penitencia.
Es instante también de alegrías y satisfacciones.
Estoy donde debo estar, me lo gané.
Estoy en el sitio merecido y en el mundo que construí.
Hoy cosecho los frutos que sembré y cultivé.
Es momento de recoger frutos dulces, amargos o salados.
Tiempo es de gozar o sufrir antes del juicio final.

María Del Pilar Sánchez Padilla Sánchez.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Indecisión.



Te quiero cerca, entre la conciencia y el alma; tan cerca que tu ser se fusione con el mío, y a la vez te quiero lejos, al otro lado del mundo; tan lejos quizás como las estrellas.

Te amo como a mí misma, como a mis manos y mis pies, como a mis ojos y a mi boca; pero a la vez te odio como se hace una sola vez en la vida, te aborrezco como a nadie, y todo por no ser mío.

Quiero detener el tiempo cuando estoy contigo, pero las horas a tu lado parecen volverse nada; y a la vez quisiera que los minutos tuvieras alas, porque las noches sin ti se hacen insoportablemente eternas.


Te quiero olvidar porque sigo sin entender si es amor o soledad lo que me ata a ti y a tu recuerdo.

martes, 19 de septiembre de 2017

No llevo prisa.


A mí me gusta besar segundos y acariciar horas, me gusta sentir como pasa lenta la vida antes mis ojos, no llevo prisa alguna, y no entiendo a la gente que corre con ansias locas de comerse al tiempo.
Amo sentarme en el prado a disfrutar el paisaje y llenarme de su olor y sus colores, de sus texturas y sus formas; no logro comprender a quienes saltan de un lugar a otro como cabra desenfrenada que brinca por doquier.
Me gusta la tranquilidad, me gusta ir despacio, es la única forma de no perder detalle alguno de cuanto pasa a mí alrededor; ¿Acaso quien va de prisa logra apreciar sucesos e imágenes que pasan vertiginosamente?
Busco la tolerancia y el respeto de ida y vuelta, porque me gusta aceptar sanamente el espacio, pensamiento y libre albedrío que cada uno tiene y merece; nunca aceptaré a quien arbitrariamente roba la energía de otros e intenta profanar el sagrado templo en el que los demás moran.


México Septiembre/ 2017

lunes, 18 de septiembre de 2017

Tinta y Papel.




Soy la voz de sentimientos propios y ajenos que, por temor a ser escuchada se oculta en letras.
Soy la lluvia de negras tormentas generadas en el alma que, al caer por las mejillas se convierte en tinta.
Soy coleccionista de tristes frustraciones -las tuyas y las mías- y busco hacerlas eternas al escribirlas.
Soy el verso que nunca encuentra su rima y que al tener mucho que decir se vuelve prosa.
Soy el sueño que despierta a la realidad al ser leído.
Soy tu vida y la mía hecha papel y tinta desde mi perspectiva.